Estrés familiar en Navidad

Bueno, ¿este año cómo nos vamos a repartir?, ¿Navidad en tu casa y Año Nuevo en la mía?

A la mayoría de vosotros esta conversación os resulta muy pero que muy familiar. Y para muchas parejas las navidades son una época de estrés emocional importante. Hay personas que hasta llegan a enfermar pensando en esas abundantes comidas, seguidas de interminables horas sentados en una silla hablando de…la nada. Este post no está dirigido a parejas que disfrutan de estos intensos momentos familiares sino a los que huyen durante el año de ellos o a los que acuden por obligación, ¿cómo podemos afrontar la situación para pasarlo lo mejor posible?

HABLEMOS

Puede darse el caso por multitud de circunstancias de que los dos miembros de la pareja vivan las reuniones navideñas de forma distinta pero que las situaciones estén equilibradas. Por ejemplo no les importa reunirse con sus familias pero sí con las del otro. ¿Qué podemos hacer?, hablarlo sin miedos. Debemos pensar que nuestra pareja nos admite y se enamoró de nosotros y nuestras circunstancias pero no de nuestras familias. No tiene por qué quererlas, pero si respetarlas. En este caso se pueden tomar distintas opciones: se pueden dividir los días como en el diálogo de la entrada, o se pueden ir cada uno con su familia.

PACTEMOS

Si decidimos al final acudir a la comida familiar por el otro y sin ganas o sepamos que nuestra pareja lo hace así, debemos pactar el comportamiento. Por ejemplo, “Si alguien dice esto qué hacemos…, si se meten con lo otro qué decimos…”, y debemos cuidar nuestra relación en ese momento ya que es algo que el otro hace por nosotros y debemos estar atentos e intentar que esté cómodo.

PENSEMOS

Tenemos que pensar que cuando decidimos vivir con nuestra pareja construimos una nueva familia independiente de nuestras familias de origen. Eso puede conllevar una ruptura física o no dependiendo de cómo se desarrollen las posteriores relaciones entre los miembros, pero lo que debe de haber desde el principio es una recolocación de las preferencias emocionales respecto de nuestra familia de origen. Ésta ya no debe ocupar el primer lugar, debemos dar paso a nuestra pareja y a los hijos si los hubiera. Los miembros de la pareja deben crear unos fuertes lazos afectivos y consensuar siempre los momentos en que uno de ellos involucra al otro en las relaciones de su propio entorno tanto familiares como de amistad o laborales.

Debemos respetar las decisiones que el otro tome y aceptarlas aunque pensemos que no está en lo cierto. En el mundo de los sentimientos y las emociones no hay nada escrito ni una regla de oro. Cada uno percibe a los otros a su manera y no debemos imponer nuestra propia visión de las personas.

DECIDAMOS

Hay que reconocer el esfuerzo de nuestra pareja en estos eventos, prestarle atención y si admitimos que lo ha hecho por nosotros o que simplemente son unas fechas que no le gustan podemos decidir dedicarnos un tiempo a nosotros y aprovechar las vacaciones para celebrar la navidad en familia, pero…de dos.

El mayor regalo que te puedes hacer a ti mismo es disfrutar del momento

Alicia.

Puedes escucharlo en la “Escuela de Parejas” de Madrid Directo OM (Tele Madrid)

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