Consultas virtuales (3)

Muy a menudo recibo emailes o cartas de personas que me preguntan sobre aspectos relacionados con el mundo de las emociones y las relaciones en pareja.

Voy a mostrar algunas cuestiones que pienso pueden ser de interés para personas que estén viviendo la misma situación. Es un poco de luz sobre la cuestión, no la solución, ya que en muchos casos los propietarios de esos mensajes han pasado después por mi consulta. Pero me parece interesante que la gente vea que su caso no es único y que tiene solución.

Cuando declararon el Estado de Alarma estaba pasando unos días con mis padres. Como puedo teletrabajar y mis padres son mayores, pensé que la mejor opción era quedarme con ellos para ayudarles con las compras y el día a día. La relación con mi madre nunca ha sido muy buena, pero cada día que pasa el ambiente se va haciendo más tenso ya que parece que le molesta mis horarios y cómo dispongo de mi espacio llegándome a decir que es su casa y no la mía. Estoy pensando en marcharme pero no quiero arrepentirme ya que si lo hago no puedo volver. ¿Qué me aconsejas? Gracias.

Como estamos viendo en las dudas de mis lectores a lo largo de estos días, hay que valorar nuestra actitud en función de la circunstancia que estamos viviendo. Si el motivo de quedarte en casa de los padres es porque consideras que ibas a ser una ayuda necesaria, igual si te marchas puedes tener el posterior remordimiento de que los padres realmente te necesitan. Lógicamente el convivir de nuevo en un periodo largo de tiempo (llevamos más de 2 meses confinados), hace que el roce y la fricción surjan y más entre personas con visiones y estilos de vida distintos. Valorando este punto y si decides seguir con tus padres, debes intentar adaptarse a ellos ya que efectivamente es su casa y son sus normas y siempre hablar desde la calma y la flexibilidad. Pensemos que es cuestión de tiempo y que en nada volverás a tu ambiente y a tus circunstancias y que te vas a adaptar desde el amor y el respeto que te merecen tus padres.

Estoy pasando el confinamiento sola, y hace 20 días he retomado el contacto con un ex novio ya que me enteré por amigos comunes que su padre había muerto de coronavirus y le quise transmitir mi cariño porque nuestra ruptura fue más bien por circunstancias del momento que por falta de amor. El hecho es que desde entonces nos hablamos todos los días ya que él también está solo y las conversaciones cada vez son más profundas y más anheladas. Creo que nos estamos volviendo a enamorar y me gustaría saber si esto de verdad me está ocurriendo o es un espejismo fruto de la soledad y del aislamiento. Gracias Alicia

Si como bien dices la ruptura no fue por falta de amor sino por unas determinadas circunstancias, hay algo claro y es que el sentimiento puede perfectamente volver a surgir. El hablar tanto con él sin verse, también hace que redescubras al otro y hasta puede que nos guste y mucho lo que estamos encontrando. Dedicar el tiempo a conocerse mutuamente, junto a un momento de vida más adecuado que en el pasado, para que la relación fructifique, es el caldo óptimo para que de nuevo surja el amor. Debes pensar que este sentimiento lo estás sintiendo hacia él y no hacia otras personas con las que supongo también tendrás contacto y eso es la prueba de que no es un espejismo.

Vivimos en un piso de 60 metros un matrimonio con 2 niños de 8 y 10 años. Sólo tenemos 1 televisión y 1 ordenador de sobremesa en la sala. Mi marido y yo trabajábamos en hostelería y ahora tenemos muchas dudas y nervios por lo que pasará cuando todo esto termine. La convivencia cada vez es más difícil porque entre otras cosas, tenemos que ver todos lo mismo en la tele y por ejemplo para utilizar el ordenador cuando los niños no hacen las tareas del colegio es una guerra ya que todos queremos. ¿Qué podemos hacer?. Gracias por tu atención, Alicia.

El compartir un espacio reducido es un problema importante que hay que saber gestionar. Debemos pensar que todos los miembros de la familia deben pasar este confinamiento de la manera más cómoda posible. Por ello se puede hacer un planning semanal consensuado entre todos los miembros de las actividades a realizar y del uso del ordenador y de la televisión, así todas las personas tendrán equitativamente las horas de disfrute con lo que cada uno desea. Se deberían de planificar tanto actividades donde toda la familia participa, como pueden ser juegos de mesa o limpieza del hogar, y actividades propias de cada uno como ver un programa, serie o usar internet. Si esto es consensuado, es respetado y será una solución que genere bienestar y tranquilidad en el ambiente familiar.

Hola me llamo Álvaro. Mi pareja ha venido a vivir conmigo durante el confinamiento ya que mi piso es más grande y tiene una terraza amplia donde podemos tomar el sol y es como no estar tan encerrados. Yo estoy acostumbrado a vivir solo y me gusta el orden y la limpieza, pero estoy descubriendo en ella unos valores que no me gustan ya que no me ayuda mucho en casa y es bastante desorganizada. Encima si le digo algo me llama maniático y me dice que le recuerdo a su madre. La verdad es que no sé si esta relación tiene algún sentido y debería decírselo.

El que las parejas de “fines de semana” de repente convivan a tiempo completo es un curso acelerado de conocimiento del otro, para lo bueno y para lo malo. Yo te plantearía Álvaro, si todo lo que has descubierto de tu novia es malo. Si no ha habido momentos bonitos y cariñosos, si no ha habido buenas conversaciones y momentos de risas. Álvaro, debes analizar lo bueno y lo malo que te está enseñando esta convivencia y escribirlo y así valorar si realmente te gusta o no lo que tienes. Entonces podrás tomar una acertada decisión. No obstante si ésto es lo malo de la convivencia puedes intentar hacerle ver a ella lo importante que es para ti ver la casa limpia y ordenada, seguro que sabes cómo decírselo sin recriminaciones y con empatía, entonces igual…la cosa cambia.

Hola, cuando todo esto comenzó estaba en medio de un proyecto empresarial vital en este momento de mi vida. En los primeros días no toqué nada del trabajo ya que me di mi tiempo para adaptarme a la nueva situación y no me apetecía ni pensar ni corregir las maquetas que me enviaban. El problema es que pasan los días y sigo sin concentrarme y ahora sí que me debo poner a ello ya que debemos estar en el mercado a finales de mayo. ¿Cómo puedo centrarme de nuevo? Gracias por la respuesta. Pablo.

Lo que hay que pensar es que es un momento especial y que a cada uno nos ha pillado este momento de una manera muy personal, con lo cual cada uno lo afronta como buenamente puede. El problema Pablo, es que tienes unas obligaciones adquiridas por el bien de ti mismo y de tu futuro que debes cumplir. Como no tienes ganas de concentrarte en ese trabajo, puedes ponerte un horario diario en el cual obligatoriamente te centres en lo que tienes que hacer. El horario puedes ir ampliándolo poco a poco. Hay que generar unas rutinas que se irán convirtiendo en hábitos. Al principio te costará, pero ya verás como rápidamente te adaptarás a la rutina y lo que es más importante, cuando veas los resultados diarios te sentirás muy orgulloso de haber superado la pereza o la falta de motivación.

Alicia.

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