Consultas virtuales (2)

Muy a menudo recibo emailes o cartas de personas que me preguntan sobre aspectos relacionados con el mundo de las emociones y las relaciones en pareja.

Voy a mostrar algunas cuestiones que pienso pueden ser de interés para personas que estén viviendo la misma situación. Es un poco de luz sobre la cuestión, no la solución, ya que en muchos casos los propietarios de esos mensajes han pasado después por mi consulta. Pero me parece interesante que la gente vea que su caso no es único y que tiene solución.

Quería comentarte mi caso, Alicia, por si me puedes orientar. Cuando conocí a mi pareja tenía a Bruno, un labrador que es como mi hijo. Mi pareja no es muy amante de los perros pero los respetaba. Sin embargo ahora que vivimos juntos noto que lo rechaza totalmente y que incluso lo trata mal. Se lo he dicho pero me comenta que son cosas mías y que lo tengo muy consentido. No sé qué hacer porque esto me está distanciando mucho de mi pareja.

Cuando conocemos a alguien y nos gusta, debemos aprender a respetar todo lo que esa persona trae consigo, su forma de ser, su trabajo, hijos, mascotas, padres…. Si hay cosas que no nos gustan o comportamientos que no nos parecen adecuados hay que saber comentarlo desde el respeto y el cariño y pensar que para esa persona son muy importantes y que aunque cedan en nuestras críticas por el amor que nos tienen, el dolor que les causamos se irá llenando como un pozo hasta que se desborde y se separen de nosotros. Aprendamos a respetar ya que eso es la clave de la admiración y por ende del amor.

Buenas Alicia, Convivo con mi padre de 80 años que tiene alzhéimer. Hasta ahora he intentado hacer una vida rutinaria aún sin salir de casa, pero el tiempo va pasando y el no entiende no dar sus paseos habituales, la verdad que ya no sé qué hacer. Gracias, Oscar.

Este caso se puede aplicar a la mayoría de las enfermedades mentales donde cualquier cambio en sus costumbres es una crisis para ellos.
Si es duro el papel del cuidador en este momento más, con lo cual es necesario que compartas esos miedos con otros cuidadores y profesionales de las asociaciones que en este momento tienen abierta la comunicación telemáticamente. De esa manera recibirás las mejores pautas para tu caso particular, porque en esto no se puede dar una norma general.
No obstante según los expertos:
– hay que seguir unas rutinas diarias en materia de higiene y sueño,
– hablarles con calma y con frases concretas y simples acompañadas de lenguaje emocional como una caricia o un abrazo.
– También mantenerle activo con actividades propias de sus circunstancias y si como nuestra oyente la persona desea salir a la calle, no discutir, acompañarle por la casa e intentar que se siente y tener paciencia y cariño. Mucha suerte Oscar.

Mi hijo de 22 años estaba estudiando su grado fuera de casa, pero ha vuelto para el confinamiento. Se pasa las horas en su habitación y cuando quiere hablar un poco es habitualmente la hora en que ya me voy a descansar. Tampoco ayuda en nada de la casa y me gustaría hablar con él para hacerle ver todo esto pero no sé cómo. Gracias por la respuesta, Alicia.

Lo primero que debemos pensar es que cada uno afronta esta situación como puede. Debemos pensar que el salir de la rutina y del ambiente social en el que nos movemos puede afectarnos de diferentes formas y sobre todo si es un joven de 22 años que hace la vida con amigos y compañeros. Lo mejor es darle tiempo, e intentar en el acercamiento que él hace comentarle las cosas que pensamos ya que es cuando está más receptivo. Poco a poco se irá abriendo y compartirá más tiempo con la familia. Pero hay que darle su espacio y tiempo.

Tras una relación muy traumática decidí romper con mi novio justo antes del confinamiento. Yo vivo sola. En los primeros días ni pensé en él, pero poco a poco me vienen las cosas buenas que he vivido y le echo de menos hasta tal punto que estoy con ganas de llamarle. ¿Qué debo hacer Alicia?

Es normal que a lo largo del tiempo nos quedemos con lo bueno de las relaciones, y lo que sucede en este momento, es que todo se acelera y más con la soledad acompañada de la angustia.
Así todo, este cúmulo de cosas puede llevarnos a pensar que estar acompañado de alguien aunque no fuera bueno para nosotras es menos malo que estar sola, pero es un error, ya que si lo dejamos fue por algo.
Así que tengamos la mente ocupada, compartamos por internet o por teléfono nuestros momentos con seres queridos y cuando volvamos a la vida cotidiana es el momento de hacer el balance.

Soy padre divorciado y desde el Estado de Alarma no veo a mis 2 hijos ya que están con mi ex, ambos decidimos que era lo mejor. Se me está haciendo muy duro todo esto y me planteo si hice bien en ceder que se quedaran allí, aunque es verdad que hablo por teléfono todos los días con ellos. Gracias Alicia.

Lo que hay que pensar es que es un momento especial y que por la salud de los propios niños y los progenitores esa decisión es acertada totalmente. Para los niños no es cuestión de la cantidad que pasan con sus padres sino de la calidad de la relación.
El saber que tu estás ahí, que hablas todos los días con ellos y les muestras tu cariño, ya con eso contribuyes a su bienestar emocional en estos días especiales.
El día de mañana podrás explicarles todo lo que les echaste de menos y eso les hará agradecer y valorar el sacrificio que en su momento hiciste. Sigue compartiendo el día a día aunque sea en la distancia. Es lo adecuado ahora por el bien de todos.

Vivo en un apartamento pequeño con mi pareja. Por nuestros horarios habituales de trabajo coincidíamos a la noche y ambos compartíamos sin problema ese momento cenando y viendo una serie. El problema es que ahora todo el día juntos, él pasa la mayor parte del tiempo en el ordenador y yo con mis hobbies propios y aunque parezca increíble sólo compartimos ese momento de la noche, mi pregunta es si esto es normal o es que nos estamos cansando uno del otro. Gracias Alicia.

Es absolutamente normal. Por estar juntos físicamente no significa que debamos compartir la mayor parte del tiempo con el otro, incluso eso nos llegaría a cansar mucho más. Está bien si cada uno tenemos nuestro espacio a lo largo del día siempre que compartamos algún momento de calidad. No hay una ciencia exacta para las relaciones de pareja sino que cada pareja sabe cuál es la relación que la hace más feliz, y esa era la que vosotros teníais con anterioridad a este paréntesis y por ello la adecuada para vosotros.

Alicia.

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