A vueltas con la homosexualidad

– Yo quiero algo serio, formal. A los homosexuales nos tachan de promiscuos y libertinos, pero en mi caso no es así. Yo he conocido muchos hombres y no por eso me he acostado con ellos, incluso conocí personas comprometidas con mujeres que dejaban a sus novias en casa y luego salían por las zonas de alterne. A mi eso me da pena, no poder decir lo que deseas y de quién te vas a enamorar. En mi caso he tenido una relación larga de varios años donde incluso nos planteamos tener familia. Al final la cosa no resultó y como sigo pensando lo de ser papa pues…por eso estoy aquí.

(Historias de una agencia matrimonial, Lazos)

Los logros de las personas homosexuales para legalizar y normalizar sus relaciones de pareja son innegables. La unión legal matrimonial reconocida en 30 países y otros en cola, videos como “in a heartbeat – en un latido”, que narra el amor entre dos adolescentes viralizado en youtube con 37 millones de visitas, protagonismo en películas y series, personajes públicos admirados y reconocidos que no esconden su condición sexual…, pero todavía queda mucho camino por recorrer.

No hace mucho tiempo que la homosexualidad era considera por psicólogos y psiquiatras como un trastorno mental más, una alteración conductual que se podía curar con terapias y tratamientos cognitivos-conductuales. En 1973 la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) decidió eliminar la homosexualidad del ‘Manual de Diagnóstico de los trastornos mentales’ (DSM) iniciando un lento proceso que culmina en 1990 cuando la Organización Mundial de la salud (OMS) retira la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.

A pesar de esto,

Psicólogos y psiquiatras siguieron tratando a los homosexuales como enfermos y les daban “terapias de conversión” hasta tal punto que la APA en el año 1997 hubo de sacar otro comunicado expresando que “no hay evidencia científica que apoye la eficacia de la terapia ‘reparativa’ para alterar la condición sexual, por lo que no está incluida como tratamiento psiquiátrico”, con lo cual,

La homosexualidad no es una enfermedad, no tiene tratamiento y no puede curarse.

Y sin embargo hoy en día se siguen practicando las terapias de reorientación sexual ilegales en varios países (no en todos) y en varios estados de EEUU (no en todos). En el 2009, la APA declaró en una resolución (con 125 votos a favor, y 4 en contra), que los profesionales de la salud mental no deben decirle bajo ninguna razón a sus clientes homosexuales, que pueden convertirse en heterosexuales a través de terapia u otros tratamientos.

Y ¿qué pasa si una pareja homosexual decide irse de vacaciones?,

Pues hay países en los que no van a poder explayarse como pareja, ya que hay 72 países donde es delito ser homosexual y en 8 se castiga con la pena de muerte.

España permite los matrimonios y adopciones por parte de parejas del mismo sexo, y aplica leyes contra los delitos de odio o de discriminación en el trabajo; aunque no está entre los que han prohibido las “terapias de conversión” para homosexuales.

Los seres humanos no pueden elegir ser homo o heterosexuales.

Existen muchas teorías acerca de los orígenes de la orientación sexual de una persona. La mayoría de los científicos en la actualidad acuerdan que la orientación sexual es más probablemente el resultado de una interacción compleja de factores biológicos, cognitivos y del entorno. Para la mayoría de las personas, la orientación sexual surge a principios de la adolescencia sin ninguna experiencia sexual previa. La homosexualidad no es una moda, ni está influenciada por factores culturales.

Pero lo que sí la cultura y la religión moldean, es la forma de enfrentarnos a las personas homosexuales. La sociedad es la que rige los valores y las normas y la que legisla para la no discriminación de las personas por su condición sexual. Por perseguirlos, marginarlos o subyugarlos solo haremos que la sexualidad se esconda y surjan cientos de miles de personas infelices, neuróticas e incluso muy violentas al querer combatir lo que en ellos reprimen. En conclusión, una sociedad enferma.

“En sí, la homosexualidad está tan limitada como la heterosexualidad: lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación”(Simone de Beauvoir)”

Alicia.

Puedes escucharlo en la “Escuela de Parejas” de Madrid Directo OM (Tele Madrid)

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Una respuesta a “A vueltas con la homosexualidad”

  1. Efectivamente, Alicia, la homosexualidad es un hecho tan antiguo como la tierra y su rechazo se ha debido a causas culturales. Es una de esas cosas que ponen a prueba la tolerancia y el respeto de las personas ante la diversidad humana. Nos han saturado de prejuicios.

    A mi modo de ver, todo cambia cuando conoces la homosexualidad en el entorno familiar: un hijo, un sobrino, un hermano… Entonces, la percepción cambia, se hace más cercana y se comprende. He visto muchos casos de padres intolerantes que cambiaron radicalmente su enfoque sobre la homosexualidad cuando supieron que uno de sus hijos o hijas era gay o lesbiana. Y como el amor predomina sobre cualquier otra realidad, los padres asumen con naturalidad, y con no poco esfuerzo al principio, que un hijo/a gay o lesbiana no es una desgracia, sino un hecho normal.

    Todos hemos cambiado con los años sobre nuestra valoración de la homosexualidad. Yo mismo fui muy reactivo con los gays, por hechos ocurridos en mi infancia. Luego, cuando tuve compañeros de trabajo gays, muy buena gente, como cualquier otra persona, fui cambiando. El amor tiene su propio camino y no siempre es como pensamos. Hay tantos hombres y mujeres felices en su amor entre personas del mismo sexo que desmiente toda teoría de desviación, enfermedad o corrupción.

    Lo corrupto es no amar y no ser libre y honesto.
    Gracias, Alicia.

    Jose Ramon Blazquez

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